Vidrio tensionado
El vidrio puede recibir tensiones de modo artificial para así poder otorgar una mayor resistencia.

Debido a que, como todos sabemos, el vidrio se rompe muy fácilmente como resultado de esfuerzos de tracción que se generan con un simple arañazo en su superficie, la comprensión de ésta aumenta considerablemente el esfuerzo de tracción que el vidrio puede soportar entes de que se produzca cualquier tipo de ruptura.
El temple térmico, es un método que se utiliza para comprimir la superficie, calentando el vidrio a un punto casi de llegar al reblandecimiento y enfriándolo muy velozmente por inmersión de un líquido o con chorro de aire. La superficie logra endurecerse inmediatamente y la contracción del interior del vidrio (que se enfría más lentamente), tira de ella y logra comprimirla. Con éste método se pueden obtener compresiones de superficie que pueden llegar hasta 24.000 N/cm2 en piezas gruesas de vidrio.
Se han desarrollado también diversos métodos químicos de reforzamiento, en donde se altera la estructura o la composición de la superficie del vidrio a través de intercambio iónico. Éste método puede alcanzar una resistencia mayor a los 70.000 N/cm2.