Otras aplicaciones
Existe una amplia gama de aplicaciones que se le pueden dar al vidrio, y esto ha hecho que se desarrollen gran número de tipo de vidrios distintos, como lo son:
El vidrio de ventana
Ya empleado en el siglo I d.C., se construía usando moldes o soplando cilindros huecos que posteriormente se cortaban y se aplastada para formar láminas. Luego, se realizaba el proceso de corona, éste consistía en soplar un trozo de vidrio dándole una forma característica de corona o globo aplastado. La varilla se colocaba fija al lado plano y luego, se retiraba el tubo anteriormente soplado. La corona se volvía a calentar y se hacía girar con la varilla, el agujero que había dejado el tubo se volvía más grande y el disco terminaba formando una gran lámina circular. La varilla al partirse, dejaba una marca. Actualmente, gran parte del vidrio de ventana se fabrica de forma mecánica, se estira desde una piscina de vidrio fundido. En el denominado proceso de Foucault, la lámina de vidrio se extiende por medio de un bloque refractario rasurado colocado en la superficie de la piscina de éste material y finalmente es llevado a un horno vertical de recocida, donde posteriormente sale para ser cortado en gran cantidad de hojas.
El Vidrio de placa
El vidrio que presenta una ventana normal, generado por estiramiento, no tiene un espesor uniforme por la naturaleza de su anterior proceso de fabricación. Las variables del espesor provocan una distorsión de la imagen de los objetos observados a través de una hoja de vidrio. El tradicional método que se emplea para eliminar esos defectos es colocar vidrio laminado bruñido y pulimentado, conocido popularmente como vidrio de placa. Éste método se produjo por vez primera en Francia, más precisamente en Saint Gobain, en el año 1668, volcando el vidrio en una mesa de hierro y luego aplanándolo con un rodillo. Posterior al recocido, la lámina se pulimentaba y se bruñía por ambos lados. Hoy en día, el vidrio de placa es fabricado pasando el material de forma constante entre dos rodillos ubicados en el extremo de un crisol que presenta material fundido. Luego de recocer la lámina en bruto, las dos caras son acabadas de manera simultánea y continua. Actualmente el bruñido y el pulimentado se están empezando a sustituir por el proceso de vidrio flotante, mucho más económico. Éste proceso, se comienza formando superficies planas en ambas caras, provocando luego el flotamiento de una capa continua de vidrio sobre un preparado baño de estaño fundido. La temperatura se eleva tanto al punto de que las imperfecciones superficiales se eliminan totalmente, por el flujo del vidrio. La temperatura comienza a descender de a poco a partir que el material empieza a avanzar por el baño de estaño, y finalmente, al llegar al extremo, el vidrio es colocado en un largo horno de recocido. En la arquitectura se utiliza vidrio laminado sin pulir, habitualmente con superficies decorativas generadas por dibujos grabados en los rodillos. El conocido vidrio de rejilla, fabricado introduciendo una tela metálica en el vidrio fundido anteriormente de pasar por los rodillos, nunca se astilla al recibir un golpe. El llamado vidrio de seguridad, como el que se utiliza en lo parabrisas de los autos o en las gafas de seguridad, se fabrica colocando una lámina de plástico transparente entre dos finas láminas de vidrio de placa. Posteriormente el plástico se adhiere al vidrio y mantiene extremadamente fijas las esquirlas, incluso luego de recibir un fuerte impacto.
Vidrio óptico
El mayor número de lentes que se usan en gafas, telescopios, microscopios, cámaras y otros instrumentos ópticos, se realizan con vidrio óptico. La diferencia de éste con respecto a los demás vidrios es su forma de desviar o refractar la luz. La fabricación del vidrio óptico es de un proceso muy delicado y extremadamente exigente. Las materias primas deben ser de gran pureza, y hay que tener especial cuidado para que no se obtengan imperfecciones en el proceso de fabricación. Minúsculas burbujas de aire o inclusiones de materia no vitrificada pueden llegar a generar distorsiones en la superficie del lente. Las denominadas cuerdas, especie de estrías provocadas por la falta de homogeneidad química del vidrio, también pueden generar distorsionas grandes, y las tensionas en el vidrio causadas por un recocido imperfecto pueden afectar también muchísimo las cualidades ópticas. Antiguamente, el vidrio óptico era fundido en crisoles por períodos muy largos, removiéndolo repetidamente con una varilla refractaria. Posterior a un largo recocido, se partía en muchos fragmentos, los de mayor calidad volvían a ser triturados, recalentados y prensados con la figura deseada. Últimamente, se está utilizando un método para la fabricación constante de vidrio en tanques con revestimiento de platino, con agitadores ubicados en las cámaras cilíndricas de los extremos, denominadas homogeneizadores. Éste proceso, genera mayores cantidades de vidrio óptico, con más calidad y menor costo que el método anteriormente mencionado. Para la fabricación de lentes más sencillas se utiliza cada vez más el plástico en vez del vidrio, aunque no dura tanto ni resiste tanto los rayados como lo hace el vidrio, es muy fuerte y liviano, y puede llegar a absorber tintes.
Vidrio fotosensible
En el vidrio fotosensible, la plata del material o los iones de oro responden excelentemente a la acción de la luz, de manera muy parecida a lo que ocurre en una película fotográfica. Éste vidrio es utilizado en procesos de reproducción e impresión, y su tratamiento térmico produce cambios permanentes, debido a su exposición a la luz. El vidrio fotocromático posee la propiedad de oscurecerse al exponerse a la luz, por lo que recupera su claridad original. Éste comportamiento se origina por la acción de la luz sobre los cristales minúsculos de bromuro de plata o cloruro de plata desparramados por todo el vidrio. Es muy usado en anteojos, lentes de gafas y en electrónica.